Biografía
(Cabezón de la Sal, 1948)
Faustino Cuevas es un pintor cántabro de sólida trayectoria, reconocido por su versatilidad técnica, su compromiso con la docencia y su profunda conexión con el arte como forma de vida.
Desde sus inicios en la Frutería Carola, negocio familiar donde comenzó a pintar de joven, Faustino Cuevas ha desarrollado una carrera artística marcada por la evolución constante y la búsqueda de lo esencial. Su primera exposición individual tuvo lugar en 1973 en el Círculo de Recreo de Torrelavega, y desde entonces ha participado en más de 50 exposiciones individuales en ciudades como Madrid, Bilbao, Murcia, Vitoria y Valladolid, además de un centenar de muestras colectivas.
Su obra abarca desde bodegones con un excepcional dominio de la luz hasta abstracción, figuración, collage y un minimalismo cada vez más depurado. Esta diversidad técnica refleja una curiosidad insaciable y una serenidad innata que también ha sabido transmitir como docente. Durante 27 años, ejerció como profesor en la Escuela Municipal de Pintura de Cabezón de la Sal, donde formó generaciones de alumnos y dejó una huella profunda en la vida cultural del municipio.
Cuevas ha sido galardonado con premios nacionales como el Palacio de Elsedo, Ciudad de Pamplona, Noventa de los Noventa (Bilbao), Primer Nacional de Pintura Caja Madrid, Ejército de Pintura y Gutiérrez Solana, entre otros. Su obra está representada en instituciones como el Museo Palacio de Elsedo, el Ministerio de Sanidad, la Consejería de Cultura de Cantabria, los Ayuntamientos de Santander, Torrelavega y Pamplona, así como en colecciones como Caja Madrid, Robayera, Ministerio de Defensa, Arte y Patrimonio (Madrid), Colección Norte del Gobierno de Cantabria y Valdecilla.
En julio de 2025, recibió un encuentro homenaje en la Casa de Cultura de Cabezón de la Sal, donde se destacó su entrega, su capacidad para acercar el arte a la comunidad y su papel fundamental en la vida cultural local. En palabras del propio artista: “Somos una familia de arte”, recordando con emoción a los alumnos que ya no están.
Faustino Cuevas continúa trabajando desde su taller en Cabezón de la Sal, fiel a una práctica artística que combina introspección, técnica y una profunda conexión con su entorno.